Todas las noches me acuesto,
y te busco en mi cama.
Y tú nunca estás,
pero sé que mañana,
ya nunca podrás,
olvidarte de mí.
Voy a ser tu pesadilla,
de noche y de día.
Y tú me dirás,
eres toda mi vida.
No digas que no,
aún no has estado aquí.
Nunca pensaste que fuera
a encerrarte en mi casa.
Nunca pensé que pudiera
hacerte yo esto a ti.
Comprenderás que esta era
la única forma de hacer:
que me quisieras y no repetir otra vez.
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